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Profesionales de Centros B&S recorrieron con Guía de Transformaciones Estéticas una sala de operaciones para explicarnos desde cómo se prepara el lugar para una intervención hasta cómo se deben tratar los desechos.
 

Tomar la decisión de operarse para vernos más lindas produce  sensaciones de lo más diversas: ansiedad, alegría, alivio y Miedo. Miedo, así con mayúsculas. Por más que bombardeemos a nuestro cirujano con preguntas y él nos responda con lujo de detalles… siempre queda un resquicio para que se cuelen las peores fantasías ¿o no?
Y por más confianza que le tengamos al especialista, uno de los temores más habituales es esa escena en que nos vemos indefensas y vulnerables sobre la camilla del quirófano.
Por eso en esta nota te vamos a hablar de los quirófanos de Centros B&S que cuentan con equipos de tecnología de última generación.

El ambiente
Las cirugías que allí se realizan tienen la particularidad de que son programadas para pacientes electivos y no enfermos: una elige operarse para verse más linda. Aun así, los cirujanos de Centros B&S son concientes de lo importante que la contención al paciente. Por eso todo el personal que participa en la intervención tiene como premisa el buen ánimo. Algo que contribuye a lograr un ambiente distendido es la música. Por ejemplo: al Dr Schavelzon le gusta operar con Vivaldi o Mozart, el Dr Blugerman prefiere una suave música new age, pero muchas veces la elige el paciente.
De lo que se trata es lograr un ambiente grato para el paciente y todo el equipo quirúrgico.

El equipo quirúrgico
En una intervención regular, hay por lo menos dos cirujanos. Si es más importante puede haber más. Participan, además el médico anestesiólogo (en la gran mayoría de los casos se trabaja con anestesia local tumescente, muy pocas veces con anestesia general) y un cardiólogo.
Centros B&S tiene equipos de esterilización propios

Completan el equipo las enfermeras, el cabo –que es el jefe de asistentes del quirófano- y la instrumentadora, que se encarga de ordenar la mesa y entregar al cirujano los instrumentos, si la intervención es más compleja puede haber más.

La higiene
Para acceder a las dos salas de operaciones, hay que pasar de lo que se llama “zona sucia” a la “limpia” donde todos, incluso el paciente, se cambian la vestimenta, hasta los zapatos, y se ponen ropa esterilizada descartable. Una vez en la sala de operaciones, todo el personal se coloca cofia para cubrir el pelo y barbijo.

Para acceder a la sala de operaciones, hay que pasar de lo que se llama “zona sucia” a la “limpia” donde todos, incluso el paciente, se cambian la vestimenta, hasta los zapatos, y se colocan ropa esterilizada descartable

Cada vez que finaliza una cirugía se hace un lavado intensivo de ese quirófano, de modo que al comenzar una nueva operación el lugar está absolutamente limpio. Todo el personal cambia su ropa, que como dijimos es descartable,  y todo los instrumentos descartables se tiran.

Centros B&S tiene equipos de esterilización propios. La persona encargada de la esterilización está presente en el momento quirúrgico.

El Control de Calidad Microbiológico
Este estudio se basa en normativas internacionales, según el sistema de Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control o HACCP (Hazard Análisis and Critical Control Point) que se realiza en forma sistemática. Es un sistema internacionalmente validado, se utiliza en la Unión Europea y es parte de las normas de la Internacional Organization for Standarization, ISO, y del Instituto Argentino de Normalización y Certificación, IRAM.

Se ejecuta un análisis microbiológico de lugares de las salas de operaciones. Se seleccionan puntos críticos de control funcional y topográficamente representativos de cada área.

Se entiende por residuo patológico todo líquido, tejido o fluido que haya estado en contacto con microorganismos potencialmente patógenos


Se realiza un análisis cualitativo para descartar la presencia de microorganismos infecciosos o peligrosos y otro cuantitativo para asegurar que la concentración de microorganismos presentes en cada área esté dentro de los parámetros de calidad establecidos.

Luego se califica la asepsia lograda en el quirófano de acuerdo a los bioniveles hallados. Se realiza un informe crítico donde se sugieren medidas o acciones a desarrollar si en los relevamientos se hubieran detectado problemáticas.

El control del área quirúrgica y del personal permite descubrir potenciales reservorios de microorganismos a fin de prevenir complicaciones infecciosas de las cirugías.

Los residuos patológicos
Se entiende por residuo patológico todo líquido, tejido o fluido que haya estado en contacto con microorganismos potencialmente patógenos. Por ejemplo, una venda que haya estado en contacto con sangre lo es. Los elementos de corte (agujas, bisturís) que son descartables también se eliminan, una vez usados se colocan en descartadores, que son unas pequeñas cajas de plástico y así se eliminan. Entre los distintos tipos de residuos patológicos podemos nombrar: jeringas, guantes usados, restos de sangre, fluidos humanos y de animales, restos de órganos, elementos corto-punzantes contaminados y todo aquel material que haya tenido contacto con microorganismos potencialmente patógenos. En una operación en que se aplica la técnica de la laserlipolisis, por ejemplo, en que se extrae grasa, esa grasa nunca toma contacto con el aire, por un mecanismo cerrado queda dentro de una bolsa que se considera residuo patológico. Este tipo de residuos, que van en bolsas especiales, identificables, tienen una vía de eliminación distinta a los residuos comunes. Las bolsas de residuos patológicos quedan separadas y las retira una empresa que se ocupa específicamente de ellos que, a su vez, los elimina en forma especial. Nunca están en contacto con el aire.
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