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La “pera”, como le decimos coloquialmente, juega un papel central en el equilibrio del rostro. Su insuficiencia puede, por ejemplo, causar el efecto visual de nariz grande. Aquí te contamos cómo, con la ayuda del cirujano plástico, puede modificarse. Para siempre.
 

Cuando observamos la cara frente al espejo, por lo general, prestamos atención al tamaño o la forma de la nariz, a las arrugas, a las orejas; que sin son demasiado grandes, o muy pequeñas, que si se hunden, que si sobresalen. Tal vez enfocamos algunas veces en la papada.

Sin embargo, el rostro posee una zona clave en sí misma y fundamental para armonizar el resto de la cara: la “pera”. Porque un mentón “débil” puede desdibujar la percepción de todas las zonas que lo rodean. Ejemplo: algunas veces, más que nariz grande, lo que hay es un mentón pequeño.

La mirada del cirujano
Se sabe: la primera visita al cirujano plástico es importante porque además de diagnosticar y aclarar todo tipo de dudas, debe orientarnos en cuanto al tipo de procedimiento más adecuado para resolver el problema. Ése es el momento de hablarle de nuestras expectativas, de explicarle cuáles son nuestras “zonas problema”.
Posiblemente, en primera instancia, nos pida una radiografía y una foto de perfil para estudiar el caso y dar su opinión.

Es importante que el especialista sepa si existen problemas dentarios o de encías, evaluará cómo muerde el paciente, si existen o no asimetrías en los dientes. Posiblemente –explica el Dr Guillermo Blugerman, director de Centros B&S- pida estudios radiológicos. Quizás haya que trabajar en con junto con el odontólogo. Todos estos exámenes son de vital importancia antes de la Cirugía de Mentón ya que, junto con el perfil del paciente y la observación de la armonía del rostro, permiten que el especialista tome de las decisiones acerca de lo mejor para ese paciente. Asimismo, tendrá que estar al tanto de problemas de hipertensión, alergias u otro tipo de afecciones.
Dos o tres horas después de la operación, suele ser posible volver a casa.


Una buena comunicación con el médico es fundamental para el éxito de la intervención.
En algunos casos, esta intervención puede realizarse junto con otros procedimientos: un lifting facial, una rinoplastía (operación de nariz) o una laserlipolisis para eliminar adiposidades y restaurar completamente el ángulo cuello-mentón.

Para lograr el equilibrio
Cuando se trata de un mentón “débil” quizás lo más acertado sea la colocación de un implante.
El implante puede ser inyectable o sólido. En los últimos años hay una tendencia creciente a la utilización de implantes inyectables mediante la técnica conocida como bioplastia. Es fundamental que el profesional tenga un buen conocimiento anatómico para colocar el material en el lugar correcto y con el volumen adecuado, señala Blugerman.

Es un procedimiento simple y ambulatorio. Se realiza bajo anestesia local.


Se utilizan microesferas de metilmetacrilato en una suspensión de ácido hialurónico o colágeno que, a través de una micro cánula se colocan en pequeñas gotas sobre el hueso del mentón.

Luego, se realiza una ferulación con cintas y se esperan cuarenta y cinco días para evaluar si es preciso colocar más material o si ya se ha logrado el resultado deseado.

Las ventajas de esta técnica sobre la de introducción de implantes sólidos es notable ya que no existen riesgos de rechazo, malposicionamiento, desplazamiento así como reabsorción ósea, que son frecuentes con las siliconas en el mentón.

En el caso del implante sólido se coloca realizando una pequeña incisión por dentro de la boca, frente al mentón y debajo de la piel. El cirujano abre un espacio entre los músculos y el hueso del mentón para insertar la prótesis, se coloca un apósito por encima y por debajo y se lo deja durante cuatro días.
En cuanto a la anestesia, se usa local a menos que se combine con otros procedimientos más invasivos.

Esta intervención  dura, aproximadamente, entre 30 y 60 minutos.
Cuando al problema se suma una acumulación de grasa por debajo del mentón, posiblemente se lo pueda combinar con una Laserlipolisis que permite eliminar la grasa y darle al cuello un perfil más definido.

 La recuperación
Es conveniente que alguien te acompañe el día de la intervención.
Es un procedimiento ambulatorio porque después de, aproximadamente una hora es posible regresar a casa.
Durante las primeras 24 horas podés sentir ciertas molestias, incluso algunos dolores, que se controlan con la medicación que receta el especialista. Incluso puede aparecer  una sensación de adormecimiento, tensión e hinchazón: a no asustarse, es normal, a la semana todo esto desaparece.

Se puede reducir la inflamación aplicando compresas frías.
También es posible que aparezcan algunos hematomas, que ceden a los pocos días.
Los cirujanos recomiendan llevar una dieta blanda y liviana durante unos 7 días.
Durante la primera semana, se recomienda no realizar actividades físicas bruscas (desde agacharse hasta correr). Y, lógicamente, hay que seguir recomendaciones médicas al lavarse la cara y el pelo o usar cosméticos.

¿Cicatrices? Son prácticamente invisibles.  Otra cosa: son recomendables las limpiezas bucales desinfectantes varias veces al día. Cuando te hagas los enjuagues la boca, no hagas presión con el líquido, como un buche, solo dejá que se deslice por sobre las zonas suturadas.

Y por último: el implante de mentón tiene resultados permanentes.

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