» tecno & belleza
Los principios para la creación del láser fueron desarrollados por Albert Einstein en 1917. En los 60, los rayos se empezaron a aplicar en medicina. Y hoy se los utiliza para tratamientos estéticos, incluso para combatir acumulaciones de grasa.
 

Es probable que en 1917, cuando Albert Einstein desarrolló los principios para la creación de un sistema láser,  no se haya imaginado el sinnúmero de aplicaciones que tendría. En principio, seguramente no se le habría pasado por su cabeza de genio, premiado con el Nobel de Física en 1921, que ese trabajo serviría incluso para llegar a modelar los cuerpos.
Ahora bien: ¿de qué hablamos cuando hablamos de láser?

No es muy sabido que esa palabra encierra la sigla de Light Amplification by the Stimulated Emision of Radiation. Es un haz de luz tan concentrado e intenso que puede producir un agujero o cortar cualquier tipo de material, desde acero hasta el tejido humano. La concentración de luz producida por el láser es la más brillante conocida hasta este momento.
El color de la luz emitida por el láser está determinado por la sustancia que rellena la cámara interna de la lámpara. Lo que le da el nombre al láser es el líquido, sólido o gas que tiene dentro. Si tiene un líquido amarillo, se llama Dye láser y emite luz amarilla. Cada láser emite un solo color de luz, y el color del rayo determinará –aplicado a cirugía estética- el tipo de problema estético que puede solucionar.

En la medicina
Con haces intensos y estrechos de luz láser es posible cortar y cauterizar tejidos en una fracción de segundo y sin dañar el tejido sano circundante. Los primeros usos médicos de este rayo aparecen en 1965 para tratar verrugas y otras enfermedades de la piel. Tiempo después se aplicó en Odontología, en la Oftalmología para “soldar” la retina, en la Neurología para realizar perforaciones de cráneo y hasta para reparar lesiones y cauterizar vasos sanguíneos. También se desarrollaron técnicas láser para pruebas de laboratorio en muestras biológicas pequeñas. Hasta que en la década de los ´90, con la nueva generación de láseres, los dermatólogos, odontólogos y los cirujanos plásticos descubrieron que producía más efectos benéficos: podían tratarse las estrías, blanquear los dientes y realizar injertos de cabello sin sangrado. Incluso hoy es una eficaz herramienta para terminar con los hongos de las uñas de manos y pies. Y no solo eso, también se lo emplea en la remoción de tatuajes.

Lo impensado: eliminar grasas
A mediados de la década de 1990, el cirujano plástico italiano Dr. Maurizio Massimo Amaida, en colaboración con la fábrica de láseres Deka, diseñó el sistema  Laserlipólisis para eliminar la adiposidad localizada, comúnmente conocida como celulitis. Tan exitosa resultó la investigación que se expandió rápidamente por todo el mundo, incluso Argentina, claro.

Prácticamente, cualquier parte del cuerpo se puede mejorar con Laserlipólisis: abdomen, cintura, cadera, brazos. Es ideal para aplicar en zonas “difíciles” como la entrepierna, pantorrilas, rodillas, papada, zona externa del muslo y grasa pre axilar.

Entre los procedimientos de tratamiento estético que se basan en el láser figuran: el Laserlipólisis, liposhifting (corrige las depresiones y marcas provocadas por la grasa residual después de la lipoaspiración de las piernas o del abdomen), ginecomastia (pechos masculinos) y la miniabdominoplastía láser. Cada especialista siempre está listo para asesorarnos respecto de cada uno de ellos.

Envíanos tus consultas / comentarios:

nombre y apellido*

e-mail *
consulta*
los campos marcados con * son necesarios