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Tácticas en la sala de espera del cirujano
La verdad, la verdad: nadie quiere que la gente se entere que una quiere recauchutarse un poco ¿o no?
 

 La gran mayoría de quienes se hacen algún “retoque” para estar más flaca o para eliminar esas arrugas que tanto molestan prefiere que le digan “Qué bien se te ve”, “La ropa te luce más” sin que se note que ha poasado por el bisturí ¿o no?

Ahora bien  ¿qué hacer cuando te encontrás con una conocida en la sala de espera del cirujano? Situación embarazosa, si las hay. Bien, para estos casos, la periodista Annabel Rivkin, de la revista inglesa Tatler, ha desarrollado una serie de ingeniosos y ocurrentes tips para sortear esos momentos un tanto embarazosos.
Veamos:

BUSCÁ COMPLICIDAD.
Te encontraste con una conocida en la sala de espera. Proponele un almuerzo la semana próxima para intercambiar novedades. Y decir cosas como “No tengo a nadie más con quien hablar, estoy tan contenta de haberme encontrado con vos…” Con esta complicidad ya son un equipo y está de tu lado.

ARMÁ UN PACTO.
El abordaje directo es honorable: "Si no me viste, no te vi". Agítalo. Ahora son hermanas de sangre.

PONELA NERVIOSA. 
Tratá de sonreír ampliamente (si podés) a todos. Si te ignoran, estás a salvo: si mantenés su secreto, mantendrán el tuyo.

MANTENÉ CERCA A TUS ENEMIGOS. 
Si es una rival, directamente rompé a llorar. "Dijeron que no se hincharía, pero miran el tamaño de mi cabeza. Ahora definitivamente me va a dejar”. Ella se ha convertido en tu confidente.

PROBÁ A DISFRAZARTE. 
Si no te importa parecer desquiciado pero irreconocible, usá un pañuelo en la cabeza y anteojos de sol (sobre las vendas si es necesario). Y una peluca. Entonces serás una criatura loca no identificable, probablemente extranjera, y todos saben que es grosero mirar.

MENTÍ.
Si solo vas a una consulta preoperatoria, a la persona que te encontrás decíle que te van a quitar un lunar.

EVITÁ  LAS HORAS PICO.
Organízate para ir antes o después de las horas en que todo el mundo sale. Los cirujanos trabajan desde  muy temprano y tarde, por lo que probablemente puedas ir a las 6 de la mañana.

LLAMÁ UN TAXI.
Asegurate de que esté en la puerta esperándote de manera de que al salir puedas zambullirte en el auto.

Estas son algunas estrategias, si se te ocurren otras pasalas.

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