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Siempre es buen momento para abandonar el cigarrillo. Más aún cuando uno debe o elige someterse a una intervención quirúrgica, dado que sin humo se puede acelerar la recuperación y reducir riesgos. Recientes investigaciones señalaron que, además, quienes dejaban el cigarrillo cerca del momento de una operación tenían menos problemas con la abstinencia.
 
Que el cigarrillo hace daño a la salud es una evidencia absoluta. Pero es particularmente perjudicial al momento de una cirugía. No hay especialista que no recomiende abandonar el tabaco por lo menos quince días antes de una operación. ¿Por qué? Fundamentalmente porque disminuye la cantidad de oxígeno que llega a las células de la piel, ya que contrae los vasos sanguíneos. Las células de la piel menos oxigenadas tienen una respuesta de cicatrización más lenta. Esto significa que los fumadores tienen una cicatrización más lenta y con más riesgo de infección que aquellos que no fuman. Y es más: especialistas indican que hasta podría ser conveniente abandonar también los parches como los chicles de nicotina ya que se los asocia con un mayor número de complicaciones.

Un estudio interesante

Mucho se ha hablado sobre el tema, pero vale detenerse en una investigación del Dr. David Warner, anestesista de la Clínica Mayo, de Estados Unidos. Según Warner, dejar de fumar antes de una cirugía podría ser la mejor oportunidad para abandonarlo para siempre.

Estudios indicaron que los fumadores que dejaban el cigarrillo cerca del momento de una
El cigarrillo disminuye la cantidad de oxígeno que llega a las células.
intervención quirúrgica tenían menos problemas con la abstinencia luego de la operación, que si trataban de dejar de fumar en otros momentos. Incluso los síntomas de abstinencia de la nicotina podrían ser suprimidos por los medicamentos y terapias comúnmente usados durante la cirugía.

Otra buena razón para dejar de fumar antes de la cirugía es que los no fumadores o quienes hayan dejado de fumar antes de la intervención suelen tener una mejor recuperación.
Incluso, dice el estudio de Warner, la anestesia es más segura y más predecible entre quienes no fuman debido a una mejor función del corazón, los vasos sanguíneos, los pulmones y el sistema nervioso.

Cortocircuito entre médicos y pacientes
De acuerdo con datos provenientes de dos encuestas internacionales, puede existir un cortocircuito en la comunicación entre médicos y pacientes fumadores a la hora de encarar el tratamiento para dejar el cigarrillo. Dichas investigaciones fueron realizadas entre 2800 médicos y 3700 fumadores. Un 66 por ciento de los médicos afirmaron que le comunicaron al paciente los distintos métodos que existen para dejar de fumar. Pero entre los fumadores, sólo el 33 por ciento manifestó haber hablado con el médico sobre el tema. Las encuestas también mostraron que los médicos requieren más recursos y una mejor capacitación para ayudar al paciente. Los especialistas dijeron necesitar contar con drogas más efectivas para que sus pacientes dejen de fumar (81 por ciento) y más capacitación sobre cómo motivar al fumador para que deje el cigarrillo (78 por ciento). Por otra parte, los resultados indican que la mitad de los médicos entrevistados no cuenta con el tiempo suficiente para ayudar al paciente a dejar el tabaco, que el 46 por ciento tiene otras prioridades y que el 38 por ciento no está correctamente capacitado para brindar la ayuda necesaria. Harris Interactive Inc realizó entre mayo y junio de 2006 la encuesta Stop (por su sigla en inglés “Smoking: The Opinión of Physicians”) en dieciséis países, entre los cuales figuran España, Francia, Canadá, Alemania y Holanda. La misma consultora llevó a cabo la investigación Support (por su sigla en inglés “Smoking: Understanding People´s Perceptions, Opinions and Reactions to Tobacco”) entre agosto y septiembre de 2006 y entre diciembre y enero de 2007, también a nivel internacional.

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