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Ponerse
en buenas manos
La elección de un profesional idóneo es una de las claves para decidir una intervención quirúrgica con fines estéticos y llevarla al mejor de los puertos. Un diálogo claro y con respeto mutuo es la base de la confianza entre médico y paciente. Qué hay que averiguar y cómo se consiguen las respuestas más fiables.
 

La Cirugía Estética es cada vez más popular. Pero cuando una ha tomado la decisión de verse mejor pasando por el bisturí, resulta indispensable informarse con mayor rigurosidad. Ser responsables. Es deber y derecho ingresar al quirófano sin temores y con garantías válidas. ¿Cómo lograrlo? Lo primero es la elección del especialista: asegurarse de la seguridad que puede brindarnos a través de un diálogo claro y respetuoso con él.
Para aclarar este tema Guía de Transformaciones Estéticas conversó con el Dr Guillermo Blugerman, director de Centros B&S.

El entrenamiento quirúrgico de la Cirugía Plástica, por lo general, se recibe luego de hacer alguna especialidad médica y se realiza como estudio de Posgrado en Cirugía Plástica, para el cual existen instituciones específicas. Claro que la gran mayoría de los médicos tiene

El entrenamiento quirúrgico de la Cirugía Plástica se recibe luego de hacer alguna especialidad médica y se realiza como estudio de Posgrado en Cirugía Plástica, para el cual existen instituciones específicas.

colgados, en la sala de espera, los diplomas que han recibido a lo largo de su trayectoria, de modo que con detenerse a mirarlos una ya puede comenzar a hacerse una composición de lugar.

En la primera entrevista con el especialista, conviene indagar en cuanto a su formación, sin someterlo a interrogatorio del tipo policial, sin prejuicios, sino con voluntad de saber más. Es básico conocer dónde se entrenó, qué estudió durante su residencia, en qué disciplinas está certificado, qué experiencia tiene con respecto al procedimiento quirúrgico que una necesita, a qué instituciones médicas está asociado.

Es pertinente indagar en los estudios o las certificaciones en especialidades como Dermatología, Cirugía General, Maxilofacial, Cirugía Plástica Reconstructiva o alguna otra especialidad, vinculada con el tratamiento que queramos llevar adelante.

A mi amiga sí, ¿por qué a mí no?

Es difícil que una llegue a un médico sin alguna recomendación, por lo general alguien nos lo deriva. Ahora bien ¿ese cirujano que dejó tan bien la nariz a mi amiga, a mí, que quiero hacerme una Laserlipólisis, puede dejarme tan conforme como a ella?
Es todo un tema, pero para nuestra tranquilidad, explica el Dr Blugerman, es importante conocer la experiencia –en tiempo y en cantidad de casos- del cirujano en la específica intervención que necesitamos. Tengamos en cuenta que existe una gran variedad de procedimientos quirúrgicos y que un cirujano no puede ser un hombre orquesta, experto en todos y cada uno de los problemas existentes.
Por otra parte, algo que da resultado es ver fotos fiables del “antes” y el “después” de casos similares al de una.

Hablemos a calzón quitado

Si el lema de un comerciante es “el cliente siempre tiene razón”, para un médico, para un cirujano plástico, “la seguridad del paciente” debe ser su consigna principal.
Con esta premisa una puede hablar con claridad, plantear sus necesidades, sus ilusiones, porque sabe que el médico hará su diagnóstico y dirá cuáles cosas son viables y cuáles no -sin alimentar falsas expectativas-, si es el momento adecuado para hacer la cirugía, si conviene tal o cual procedimiento.

Si es un profesional responsable, seguramente nos explicará que la cirugía plástica no hace milagros, que –como toda cirugía- tiene sus riesgos y nos alentará a tener expectativas realistas.

Otra cuestión: la anestesia. El tipo de anestesia a usar también debe ser conversado, tenemos que ser responsables de lo que hacemos, y para eso nada mejor que la información.
¿Dónde acostumbra el médico a realizar las operaciones? ¿En qué clínica, sanatorio u hospital? El lugar tiene que ser adecuado y acreditado para realizar estos procedimientos quirúrgicos, es decir, debe cumplir con una serie de requisitos indispensables de

Es importante conocer la experiencia –en tiempo y en cantidad de casos- del cirujano en la específica intervención que necesitamos.

equipamiento, higiene, personal, etc. También conviene hablar sobre la tecnología a usar y los productos con los que trabaja, si se trata de implantes o algún tipo de prótesis.

En definitiva, concluye Blugerman: preguntar y preguntar hasta tener las cosas bien claras. Sin inhibiciones ni vergüenzas. Un cirujano competente y responsable no puede tomar mal esta actitud porque él también prefiere tener pacientes bien informados que saben a qué se van a someter.

Y para terminar: si un especialista no nos ha respondido satisfactoriamente habrá que buscar otro. Para verse y sentirse mejor mediante intervenciones, hay que estar convencidas de todo. La duda nunca es buena consejera.

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