Guía de Transformaciones Estéticas
Entrevistas

Marina Christe “Soy una persona multidisciplinaria”

Marina Christe es una verdadera “mujer orquesta”: directora de arte, vestuarista, escenógrafa, diseñadora de telas… y además, artista plástica.

Es que ha tenido una formación de lo más heterogénea: graduada de la carrera de Escenografía y Vestuario, en la Escuela Nacional de Bellas Artes, Ernesto de la Cárcova, se perfeccionó en la carrera de Diseño de Indumentaria en el Teatro General San Martín, y como su búsqueda es multidisciplinaria, estudió también cine, fotografía, diseño de calzado, producción de moda, alfarería. En cuanto a la pintura, ha hecho un camino propio, como autodidacta.

Durante 2017 participó de la muestra Bristol –de temática playera- en la galería de arte Buenos Aires Fine Arts.

Guía de Transformaciones Estéticas conversó con ella. Acá tenés la charla.

GDETE: Sos escenógrafa, vestuarista –es un trabajo más grupal- y artista plástica –una tarea más individual, solitaria- ¿cómo te sentís en cada uno de esos lenguajes? ¿con cuál de estos caminos te sentís mejor?

“Bristol representa la imperfección de la realidad opuesta a ese mundo perfecto de la publicidad”

MCH: Donde más incómoda me siento es cuando me tengo que encasillar en un solo lenguaje, me siento mejor en la multidisciplina. Yo estudié escenografía y tuve grandes maestros Guillermo de la Torre, entre otros. La escenografía, para mí, es como la disciplina “madre”, y es un arte que abarca todos mis intereses. Porque incluye cuestiones artísticas, de arquitectura e interiorismo, de vestuario. Durante unos quince años trabajé como vestuarista en publicidad, ahora hago Dirección de Arte en producciones fotográficas.

GDETE: El trabajo de artista plática es más individual, más solitario, en cambio como escenógrafa o vestuarista sos parte de un equipo. ¿Te sentís bien en ambos?

MCH: Comencé a dedicarme a la pintura a partir de 2012, cuando nació mi hijo y tuve que pasar más tiempo en casa, ahí encontré el espacio de la pintura. Antes siempre hice tareas de trabajo grupal, me siento bien en lo grupal. En estos trabajos tengo que adaptarme a la idea de otro y aportar lo mío a ese equipo. En la pintura tuve que investigar mucho para encontrar mi estética: qué quiero decir, cómo lo digo, etc. Fue una etapa difícil, de mucha introspección.

GDETE: En tu trabajo he visto que coexiste lo figurativo (serie Bristol) y lo no figurativo (collage) ¿cómo es el paso de un estilo hacia otro? ¿con cuál te sentís mejor?

MCH: Creo que al no haber tenido una formación sistemática o académica con la pintura soy más libre. Entonces el paso de lo figurativo a lo abstracto es más sencillo, para mí. En este momento, como estoy investigando la cuestión del color, me estoy inclinando más por lo abstracto.

GDETE: ¿Cómo surgió Bristol?



MCH: Siempre me atrajo el pop art. (Andy) Warhol, (David) Hockney son personajes que me interesan. Durante casi un año estuve pensando en pintar algo popular, algo que nos represente a los argentinos, con una mirada algo grotesca, burda, pop. Entonces Bristol representa eso. Cuando trabajaba en publicidad construíamos una imagen perfecta, ordenada, pulcra, y tuve necesidad de desprenderme de eso. Y Bristol representa la imperfección de la realidad opuesta a ese mundo perfecto de la publicidad.

GDETE: ¿Qué es lo que te atrae del pop art?

MCH: Me atrae mucho el tratamiento que hace del color, me atrapan los colores. El pop art, además, se ríe un poco del arte, le saca algo de esnobismo, y eso me gusta. Le quita el acartonamiento, el intelectualismo. Además es una estética que entiende todo el mundo. Si bien en Argentina está más de moda el arte conceptual y Bristol no atrae, afuera (Miami, por ejemplo) tuve buena repercusión. En nuestro país está Milo Locket que si bien no es puramente pop art lo que hace, trabaja mucho con el color, cosa que me gusta mucho.

GDETE: ¿Tenés alguna rutina de trabajo?

“La belleza real está muy lejos de las figuras perfectas, las casas perfectas, los rostros perfectos. Se encuentra en la alegría, la diversión”

MCH: Estoy metida en muchas cosas. Estoy trabajando en un diseño de alfombras, escribiendo un artículo sobre el color para la revista Wideprint de decoración, hago unos workshops sobre color, de modo que no tengo una rutuna y no pinto todos los días.

GDETE: ¿Qué cosas de la mundo real te “inspiran”? o ¿Cómo es tu proceso creativo?

MCH: Mi proceso creativo surge por lo general del trabajo en equipo, incluso la pintura. Por lo general converso con alguien que sea un referente que me interesa, algún colega. Por ejemplo la muestra que estoy armando, Deconstrucción, surgió y creció de conversaciones con una amiga con quien tenemos mucho rapport. En cuanto a lo que me inspira, son los contrastes culturales, lo folclórico, lo que veo en los viajes.

GDETE: ¿Ter considerás esteticista?

MCH: Sí, pero soy bastante contradictoria. Lo soy en mi trabajo, pero para nada en mi vida personal.

GDETE: ¿Planes para este año?

MCH: El más concreto es la muestra Deconstrucción que haré en diciembre en el Espacio Cetol. También está dando vueltas el proyecto de diseño de alfombras, y sigo investigando sobre el tema del color.

GDETE: Y por último ¿qué es la belleza para vos?

MCH: Creo que la belleza tiene que ver con la capacidad para conectarse con las emociones, los sentidos, la percepción. La belleza despierta emociones. No tiene tanto que ver con algo estético. La belleza real está muy lejos de las figuras perfectas, las casas perfectas, los rostros perfectos. Se encuentra en la alegría, la diversión. Parte de la belleza la encuentro en el trabajo más que en los resultados.