Guía de Transformaciones Estéticas
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Consentimiento Informado tranquilidad para todos

La información es clave a la hora de someterse a una intervención quirúrgica. Tanto que es un derecho. Existe un documento de carácter legal, el Consentimiento Informado, donde se informa al paciente sobre la intervención, los tratamientos alternativos, y los posibles riesgos y complicaciones que pueda tener. Según fuentes especializadas, te contamos con claridad de qué se trata.

Tomar la determinación de realizarse una cirugía estética es una decisión que tenemos que tomar con alegría y responsabilidad. Con alegría porque se trata de una intervención para sentirnos y vernos mejor. Con responsabilidad porque nos someteremos a una intervención que modificará nuestro cuerpo -el único que tenemos- para lo cual es imprescindible estar informadas. La información significa saber qué nos hará el cirujano, cómo lo hará, qué riesgos hay, si verdaderamente obtendremos lo que queremos, qué anestesia utilizará, qué técnicas empleará y en qué consisten, cuáles serán las consecuencias de la operación.

En este sentido, “el médico tiene el deber de informar y el paciente el derecho a ser informado y nadie puede consentir en un acto médico si no conoce con precisión las posibles consecuencias del mismo”, dice la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).


La palabra oral y la palabra escrita

Sabemos que en las entrevistas anteriores a la intervención es conveniente hablar “a calzón quitado” con el cirujano. Conversar sobre nuestras expectativas y las posibilidades reales de mejoramiento del cuerpo. Sabemos que tenemos que preguntar “todo” -para eso es bueno armarse la lista de preguntas- todas las veces que lo consideremos necesario, hasta que lo tengamos claro. Pero como estas charlas entre cuatro paredes podrían diluirse en el aire, para tranquilidad del paciente y del médico, un profesional responsable nos hace firmar antes de la intervención un Consentimiento Informado (CI).


El documento

El CI es un documento de carácter legal en el que se informa al paciente sobre la intervención, los tratamientos alternativos, y los posibles riesgos y complicaciones que pueda tener. Existe un consentimiento para cada tipo de intervención de cirugía estética, que el paciente deberá leer, entender y firmar. El hecho de que el paciente firme este documento, acredita que ha sido informado y que ha entendido y acepta la información que le ha sido facilitada. El haber firmado el CI da tranquilidad a ambas partes: le permite al profesional ampararse frente a un eventual reclamo por mala praxis y el paciente queda formalmente informado y también advertido acerca de eventuales “complicaciones” o inesperados sucesos.

Lo que allí no se encuentra escrito al firmarlo, previo a la intervención, se entiende que no se ha informado, y si no se ha informado, el profesional ha incurrido en una falta, que lo comprometerá en la órbita de su responsabilidad médica, si esto conlleva “consecuencias no informadas”, tratamiento distinto del informado o resultados distintos a los prometidos, si se hubieran prometido.

El hecho de que el paciente firme acredita que ha entendido y acepta la información facilitada.
Los documentos de C.I. -dice la SECPRE-, convenientemente firmados ayudarán al cirujano a demostrar que las explicaciones han sido claras y comprensibles, sin confundir al paciente con términos científicos y admitiendo que no existe la posibilidad humana de explicar absolutamente todas las alternativas, riesgos y complicaciones de la intervención.


Cómo debe ser un CI

Lo que debe detallar un CI es, en primer lugar, las indicaciones a seguir en la lectura del documento. Información general e indicaciones de la intervención, los tratamientos alternativos, los riesgos de la cirugía, la necesidad de cirugía adicional si hiciera falta y las responsabilidades económicas y legales. Según la SECPRE, el CI debe ser:



Claro. Esto quiere decir que debe usar un lenguaje que el paciente comprenda.



Simple. La explicación más sencilla posible del proceso sin garantizar su evolución o los resultados. El especialista sólo puede garantizar la adecuada aplicación de medios explicando, eso sí, la evolución, el resultado probable y los riesgos más frecuentes. Pero nunca una relación completa y exhaustiva de todas las complicaciones excepcionales que se pueden producir.



Al paciente debe explicársele la verdad, incluso en los casos de patologías malignas

Leal. Al paciente debe explicársele la verdad, incluso en los casos de información sobre patologías malignas. Cuando la familia exija la no comunicación al paciente, deberá firmar un documento reconociendo esa responsabilidad. El médico no respetará esta exigencia si el propio paciente pide la completa información. Por el contrario, si es el paciente quien pide al médico la no comunicación a su familia de su diagnóstico y pronóstico, no respetar este deseo significaría la ruptura del secreto médico y con ello la posibilidad de una demanda judicial. Razonablemente completo. Es necesario incidir en la explicación de los riesgos descartables y los inevitables.



Personalizado. Si bien por lo general los CI se basan en modelos diseñados, el documento debe registrar: la fecha de la operación, el nombre y apellido de los médicos, el lugar donde se realiza la intervención, el diagnóstico o sospecha diagnóstica, el nombre de la operación con su explicación breve y comprensible, declaración del paciente de haber recibido toda la información anterior, estar satisfecho con la misma o habérsele resuelto las dudas que tuviere, hoja con gráficos para ilustración de las incisiones. Cada hoja debe estar firmada por el paciente. En casos de pacientes menores de edad, el CI debe estar firmado por un adulto responsable.



Firmás y a transformarte responsablemente.