Guía de Transformaciones Estéticas
entrevistas

Carolina San Martín:

“La geometría es un lenguaje que nunca se acaba”

Guía de Transformaciones Estéticas visitó a Carolina San Martín –artista plástica que trabaja lo geométrico y pertenece a la corriente MADI- en su taller en pleno barrio de Almagro, en Buenos Aires. Siempre estuvo ligada al arte, hizo teatro, danza hasta que a los 15 años comenzó a pintar en un taller privado. Más tarde ingresó a la escuela Prilidiano Pueyrredón, que en ese momento pasó a ser el IUNA. Paralelamente continuó en los talleres privados de la escultora Alejandra López Castan y de Juan Doffo. Además cursó la carrera de Fotografía en la escuela de Fotografía Creativa de Andy Goldstein.

Ha participado en numerosas exposiciones en Buenos Aires, Paris, Niza, Bergamo, Nápoles, Brescia y en 2013 obtuvo la Beca de la Fundación Pollock Krasner. Sus obras se pueden encontrar en varias colecciones públicas y privadas en Argentina, Italia, Hungría y Francia.

Lo que sigue es la charla que Guía de Transformaciones Estéticas mantuvo con Carolina.



GDETE: ¿Cómo es tu proceso creativo?

CSM: Existe la idea que el artista se inspira y comienza a pintar. Sin embargo el proceso artístico tiene que ver con otras cosas como la lectura, visita a museos, al cine, pensar, mirar obra de otros artistas. Es un proceso que no solo tiene que ver con el afuera sino con el adentro: el pensamiento, comenzar a desovillar lo interno, a clarificar qué es lo que uno quiere contar. Se trata de un recorrido que disfruto mucho, más que la obra ya terminada.

GDETE: ¿Cómo, con qué criterio das por terminada una obra?

CSM: Cuando siento que ya no hay nada más para sacar de mi interioridad. Es algo muy intuitivo. Uno mira lo que está haciendo y siente que le falta algo, entonces hay que continuar. Más en la geometría: hay un punto en que entrás en un idioma, en un murmullo que dice a esto le falta algo o le sobra algo. Necesitás alejarte un poco, mirar, esperar, quizás necesita un rato más, o lo que estaba en el boceto no me sirve, cambio el color. La doy por terminada cundo veo que si sigo tocándola la voy a arruinar. Esto se va aprendiendo con el tiempo, después de haber arruinado varios cuadros. Hay un artista catalán, Antoni Tapies, que daba vueltas alrededor de la obra pensando y mirando sin siquiera tener una idea acabada o cerrada de lo que quería hacer.

GDETE: ¿Qué es lo que te “inspira” de la realidad para desarrollar tu obra?

La idea de un artista es poner algo en el mundo que haga pensar, que al otro le pase algo al verlo

CSM: Creo que un artista “es” en su tiempo, no adelantado en su tiempo. Entonces, lo que pasa en el afuera, en la realidad, lo atraviesa. A veces, por cuestiones de lo real uno está más o menos dispuesto, con más o menos ganas. Para pintar hay que poner el cuerpo y a veces uno no está tan dispuesto a eso. Concentrarse en bocetar, en pintar, en estar en el taller ayuda a sobrellevar el afuera.

GDETE: ¿Cómo es tu rutina de trabajo? ¿en qué momento del día te sentís mejor para pintar?

CSM: No hay un momento del día en que uno es artista. Durante todo el día siempre hay una parte de la cabeza que está pensando en la obra, aunque no esté pintando. Ante todo, vengo al taller todos los días, aunque no esté pintando tengo la obra en la cabeza, o hago algún boceto , o pego papeles y hago collages. En el taller trato de estar en contacto con los materiales. Todo en relación con lo mío. Como artista uno es un sensible, en general, con la mirada puesta en el detalle de lo que transcurre. La idea de un artista es poner algo en el mundo que haga pensar, que al otro le pase algo al verlo. Para inspirarse hay que estar en el taller.

GDETE: ¿Siempre trabajaste en lo geométrico?

CSM: No. Ahora no solo hago geométrico, también me gusta hacer dibujos en tinta. Hace ya quince años que hago geometría. Comencé como todos, investigando lo que quería hacer. Cuando estás estudiando tenés que experimentar diversas herramientas para saber cuál es el lenguaje que más te va. Cuando estudiaba con Doffo me interesaba la transparencia, los planos. Entonces me hizo conocer a Carmelo Arden Quin –fundador del MADI- y a Juan Melé, representan la geometría del Río de la Plata. A mí me interesa el color, la forma, la interacción de planos, entonces esos artistas me interesaron. La geometría es un lenguaje que nunca se acaba.

GDETE: Arden Quin y Melé son referentes para vos. ¿Algún otro?

CSM: Claro. También lo es César Paternosto, el constructivismo en general, el minimalismo, representan una manera de dialogar el arte que a mí me interesa.

GDETE: ¿Por qué el MADI?

CSM: El MADI se funda en el 45, luego de la Segunda Guerra. Se planteaba construir algo nuevo, reconstruir el mundo, pensar las cosas de otra manera después del horror de la guerra. Me parece que hoy también hay que reconstruir ciertas cosas, hay que plantearse otra manera de pensar. Ahora, con un mundo globalizado las cosas terribles que ocurren parece que estuviera en el patio de tu casa. Entonces pensar el mundo de otra manera, como plantea el MADI, es muy necesario.

GDETE: ¿Cómo toma el público el MADI?

Creo que un artista “es” en su tiempo, no adelantado en su tiempo. Entonces, lo que pasa en la realidad, lo atraviesa

CSM: El público, por lo general, lo recibe bien. Le interesa por el valor histórico que tiene. Pero lo geométrico, que uno pensaría que es expulsivo porque no representa nada específico de la realidad, atrae porque el color, el equilibrio y la forma son cosas que nos hablan a todos. A los chicos, por ejemplo, les atrae el MADI porque no buscan más explicación que la que tiene, me parece que tienen una aproximación más directa, no necesitan ponerlo en palabras. Inclusive en países como Hungría o Japón, tan distantes del Río de la Plata, tiene muy buena aceptación.

GDETE: Obtuviste la Beca de la Fundación Pollock Krasner ¿podés contarme cómo fue esa experiencia?

CSM: Fue una experiencia fantástica. Me dieron dinero para sostenerme durante un año. Viajé a Nueva York a ver obra. Fui la única argentina aquel año, todo un honor. Esta fundación de Nueva York, ofrece esta beca en dinero a artistas de todo el mundo. Uno envía obra, explica por qué quiere acceder a la beca, cumple con los requisitos que exigen y la Fundación te evalúa. Fue la beca 2013/2014. En realidad me inscribí en otras becas que no salieron, pero hay que seguir intentando. En el trabajo de un artista hay un 50% de suerte.

GDETE: ¿Trabajas como docente?

CSM: Sí, en mi taller. Trabajo con adultos. Hice clínica para artistas, me gustó mucho porque se piensa sobre el trabajo de otros que no siguen tu propia tendencia, es muy interesante. También hice grupos de chicos, me gusta por el modo en que piensan y lo que dicen mientras pintan, no tienen las mismas trabas o filtros que tienen los adultos. Se lanzan aunque luego no estén satisfechos con lo que hicieron.

GDETE: ¿Qué es la belleza para vos?

CSM: En principio es un concepto abstracto. Algo puede ser bello para mí y no serlo para vos. Es un concepto atravesado por muchas cosas. Creo que la belleza en sí misma es el equilibrio, lo armónico. Algo que da gusto mirar.