Guía de Transformaciones Estéticas
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Plasma Rico en Plaquetas, lo que siempre quisiste saber

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es, un preparado que permite el aprovechamiento al máximo de las propiedades de la propia sangre. Se lo combina con grasa para rellenar cicatrices, arrugas y surcos, restaurar la vitalidad cutánea y aumentar el grosor de la piel. Además, estimula las células cutáneas remodelando la piel y luchando contra la involución celular que se produce con el envejecimiento.

PRP una definición

Desde Centros B&S nos explican que el PRP es un preparado con proteínas específicas que se encuentran dentro de las plaquetas sanguíneas, y que induce la formación de colágeno y elastina. Se lo obtiene de una muestra de sangre del propio paciente y se infiltra en la piel para estimular la regeneración cutánea. El PRP fija la grasa en la zona en que fue colocada, ya que funciona como un adhesivo tisular (de los tejidos).

El plasma proviene de la sangre del paciente y se extrae antes de la intervención. Una vez aplicado, favorece la integración del injerto en su nueva ubicación, asegurando un mejor resultado. Las plaquetas son fragmentos celulares presentes en la sangre que desempeñan un papel fundamental en la coagulación y son una fuente natural de factores de crecimiento, que intervienen en la reparación y regeneración tisular. El PRP es un concentrado de plaquetas obtenido de la propia sangre del paciente que, al ser inyectado en el sitio a tratar, libera factores de crecimiento que promueven la regeneración de tejidos dañados, activando las células madre presentes en la zona.

Es completamente natural, no tóxico, no alergénico

El preparado se obtiene por centrifugación de sangre autóloga, es decir, extraída del paciente. ¿Cantidad? En general, unos 10 centímetros cúbicos. Se prepara en el mismo momento por un especialista en Hematología, contando con todas las Normas de Bioseguridad e Higiene necesarias. Lo que se busca es un producto con concentrado de plaquetas -600.000 a 1.500.000 por milímetro, que al combinarse con la mezcla de activación de una sustancia llamada trombina y calcio constituye un “gel”. Al tratarse de un producto obtenido del propio paciente no hay riesgos de alergias ni de intolerancias.

El tratamiento

Tras la limpieza y preparación de la zona a tratar se aplica una crema anestésica. Se realiza una extracción de sangre del propio paciente, de la que se obtendrá el PRP, tras someterla a una centrífuga y activarla. Una vez preparada se aplicará a través de multipunciones con una aguja muy fina, en forma de mesoterapia.

Se utiliza la propia sangre del paciente, resultando en un tratamiento sin efectos secundarios.
El número de sesiones dependerá del estado de la piel de cada paciente. Habitualmente la propuesta es de 3 sesiones espaciadas cada mes. A parir del año deberá realizarse un mantenimiento que consistirá en una sesión cada 6 ó 12 meses. Los factores de crecimiento del plasma rico en plaquetas tienen que actuar estimulando el tejido, por tanto, no hay un resultado instantáneo. Los efectos aparecen con el paso de los días y aumentan a medida que éstos transcurren. El efecto es máximo a los 20/30 días tras el tratamiento.

Sus usos

El PRP se puede usar en neurocirugía, cirugía oral y maxilofacial, cirugía otorrinolaringologíca y de cabeza y cuello o cirugía vascular. También se aplica en urología y en cirugía periodontal. En Cirugía Plástica, es útil para injertos de huesos, implantes de metal, aumento y reducción de mamas y procedimientos con láser facial, entre otras posibilidades. Beneficios

Una de las principales ventajas de este procedimiento es que es completamente natural, no tóxico, no alergénico. Como se utiliza la propia sangre del paciente no hay efectos secundarios. Algunos beneficios:

  • Las micro-inyecciones del PRP favorecen el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos.
  • Activa la síntesis de la matriz celular.
  • Regula las funciones esenciales para regenerar, remodelar y reparar los tejidos. Produce células nuevas.
  • Acelera la reparación ósea al fortalecer la calidad del hueso formado.
  • Induce la prematura cicatrización de las heridas, ya que aumenta la revascularización y estimula la síntesis y diferenciación de las células precursoras.
  • Da resultados muy satisfactorios cuando se utiliza para: Rejuvenecimiento facial Fortalecimiento capilar. Estrías y cicatrices.

Este tratamiento se recomienda a partir de los 30 años, edad en la que la piel empieza a perder su poder de regeneración o simplemente cuando los signos de envejecimiento son visibles.

En síntesis, podemos decir que el PRP es uno de los tratamientos más avanzados que hay en rejuvenecimiento facial, entre otros usos.