Guía de Transformaciones Estéticas
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“Nací para pintar”

Mariela Monges Aréjola es paraguaya y desde los 3 años vive en Argentina.

Como bien ella dice, nació para pintar, por eso a los 6 años ingresó al taller de Dibujo y Pintura de Haydee García en Caseros, provincia de Buenos Aires. Cuatro años después su familia se mudó al Palomar y continuó su formación en el taller de Carmen González Machado. A los 20 años conoció al artista plástico Ponciano Cárdenas Canedo, quien se convertiría en su Maestro –con mayúscula- y su principal referente en la pintura, y hasta el día de hoy siguen en contacto trabajando juntos.

Desde el año 2009 viene realizando diversas muestras en Argentina y en Paraguay. Desde ese año trabaja en su taller de Dibujo y Pintura para niños y adultos en Martín Coronado.

Mariela está acostumbrada a recibir premios. En el año 2012 gana el Primer Premio Concurso de Manchas 2012 Club Boca Junios, junto a Identidad Rioplatense y Arte Aquí y Ahora y el Primer Premio XVIII Salón de Otoño S.A.P.I. En 2014 obtiene la Primera Mención de Honor, 33 Concurso De Manchas Colegio -Ward, Buenos Aires-Argentina. Al año siguiente alcanza Mención Honorable en "The 7th Continental Watercolor Art Hwa-yang". Obra publicada en el libro del certamen junto a las 200 acuarelas seleccionadas entre 877 de 23 países diferentes. Y continúan los premios: en 2016 recibe 2° Premio Pintura. "XXVII Salón Nacional Pequeño Formato" y este año recibe el Premio "Martin Coronado 2018" Categoría Artes Visuales, Premios Municipales al Arte y la Cultura.

Lo que sigue es la charla que compartió con Guía de Transformaciones Estéticas.



GDETE:¿Quiénes son tus referentes en plástica?

MMA: Ponciano Cárdenas, por supuesto. Entre los latinoamericanos (Lino Enea) Spilimbergo, (Eugenio) Daneri, (Miguel) Victorica, Turner, Van Gogh. Son tantos…

GDETE:¿Te inscribís en alguna corriente plástica?

MMA: No. Si bien mi Maestro Ponciano Cárdenas es un clásico, sigo sus enseñanzas pero no puedo decir que me inscriba en alguna corriente determinada. Yo pinto como me sale, sigo una técnica, pero no me incluyo en ninguna corriente.

GDETE: ¿Cómo es tu proceso creativo?

MMA: Por lo general surge de una idea, de alguna foto (el celular me ayuda a sacar fotos mientras camino por la calle), una imagen. Esa imagen yo la proceso a mi manera, nunca es esa misma imagen. Primero hay una cuestión catártica –llamémosla inspiración-, pongo los colores, las líneas. Luego viene la técnica, una obra de arte se gesta desde la sensibilidad y la técnica. A medida que la voy trabajando van surgiendo imágenes, colores, voy cambiando cosas, aparecen nuevas ideas hasta que pienso que ya maduró, se gestó, como una criatura. Es un proceso. Y luego de ese lento trabajo de sucesivas correcciones, idas y vueltas, -si es un trabajo grande me puede llevar 1 ó 2 meses-, llega un momento en que siento que la obra ya está, ya maduró, la terminé. Recién ahí le pongo un nombre. En cuanto a los nombres, una vez trabajé durante mucho tiempo con un cuadro en que estaba una mujer con sus pequeños hijos. Ya estaba terminado y me paré a mirarlo y se me ocurrió pensar “Santa María madre de Dios”, entonces me dije: no es madre de Dios, es madre de estos niños, así surgió su nombre María madre de cuatro. Como ves, es un proceso de gestación. Por lo general, hasta que no termino un trabajo no comienzo otro, no puedo hacer varios al mismo tiempo. Quizás puedo comenzar una acuarela, que es una técnica más rápida.




GDETE: Tu temática es particularmente rural ¿por qué?

MMA: Llevo muy dentro de mí a la naturaleza, la tierra colorada de mi país, la selva. Vine del Paraguay con solo 3 años, pero las raíces, mi mundo interior está allí.

GDETE: También trabajás en escultura. Desde lo expresivo ¿qué diferencias encontrás en ambos lenguajes, con cuál te expresás mejor?

MMA: Yo me defino como pintora, pero cada tanto necesito volver al barro. Tanto la pintura como la escultura, la música o la literatura permiten expresar el mundo interior de una persona. Pero me siento más cómoda con la pintura, yo nací para pintar, es lo que soy.

GDETE: Recibiste varios premios ¿cuál te dio más gratificaciones, por qué?

MMA:Es bueno recibir premios, el reconocimiento, pero para mí mi mejor premio es poder hacer lo que me gusta, que es pintar. No podría decir que alguno me dio más gratificaciones que otro. Los tengo en mi taller, los agradezco pero lo mejor es poder pintar, seguir aprendiendo con mi Maestro.

GDETE: En tu página de Face Book hay una cita de Augusto Roa Bastos acerca del poder, tanto en lo familiar, lo político y lo religioso ¿por qué la elegiste?

MMA: En primer lugar, Roa Bastos escribe como si pintara. Cuando leo lo que escribe puedo recorrerlo en formas, en colores, lugares. Lo admiro. A partir de ahí surge la idea de pintar a través de una obra de él, y trabajé sobre su novela Hijo de hombre. Hice veinte cuadros, en una serie que se llama A Través. Me interesaba encontrar su esencia. Por otra parte la temática de Roa Bastos es muy social, hay que tener en cuenta que históricamente en mi país la gente trabajaba en condiciones muy precarias, los trabajadores rurales eran explotados. Él cuenta todo eso, de ahí la referencia al poder. El poder se puede ejercer sin explotar, mi Maestro sabe más que yo, yo sé más que mis alumnos pero no por eso voy a dominar al otro.

Me siento más cómoda con la pintura, yo nací para pintar, es lo que soy. Llevo muy dentro de mí a la naturaleza, la tierra colorada de mi país, la selva

GDETE: Das clases en un taller ¿cómo te sentís como docente? Trabajás con niños ¿cómo es eso, no hay mucha dispersión?

MMA: Me gusta dar clases, me siento cómoda. Enseño dibujo y pintura. En cuanto los chicos, los tomo a partir de los 7 años porque es una edad en que ya pueden concentrarse en un trabajo. Además es importante que le guste la pintura, que no venga porque “lo traen”, tiene que haber un deseo de parte de ellos. Es necesario darles un espacio para que se puedan expresar.

GDETE: ¿Es difícil vivir de la pintura?

MMA: La verdad que sí. Yo puedo estar todo el día trabajando en el taller pero a fin de mes no tengo un sueldo. Es complicado. Hay que encontrar el canal que a uno le permita comercializar la obra, lo cual no es fácil. Además, ahora hay menos buscadores, menos personas que busquen arte. Actualmente, si alguien tiene un dinero y se pregunta qué comprar: una pintura o un cuadro siempre va a elegir el auto. Hay menos buscadores de arte. Otro factor tiene que ver con las políticas culturales, creo que antes eran más beneficiosas. Incluso los medios de comunicación son indiferentes: hace poco murió Antonio Pujia ¿vos viste que apareciera alguna mención en la TV o en los diarios? Casi nada. Hay poco interés en el mundo del arte. Y esto hace las cosas más difíciles.

GDETE: ¿Qué diferencias encontrás en el panorama de la plástica en Buenos Aires y Asunción?

MMA: Ante todo, Buenos Aires es más cosmopolita, es mucho más grande que Asunción. Acá hay una competencia atroz, entonces todo es más complicado todo. No es que en Paraguay sea más fácil, pero es más chico: te conocés con todos los que participan en el mundo de la pintura, hacer una muestra en una galería es más sencillo. Uno hace una muestra y tiene difusión, sale, por ejemplo, en el diario ABC –el diario más importante del país-, o te hacen un reportaje en un noticiero. Eso no ocurre en Buenos Aires. Por otra parte, en Paraguay hay mucha más pintura costumbrista, acá hay más influencia europea.

GDETE: ¿Actividad y planes para este año?

MMA: En noviembre se organiza el evento Paraguay en Cine, Literatura Y Plástica. Voy a presentar mi muestra A Través. El día de la inauguración el cineasta Hugo Gamarra presenta su libro Augusto Roa Bastos en el cine y una serie de Cortometrajes que se irán presentando a lo largo del mes.

GDETE: ¿Qué es la belleza para vos?

MMA: Para mí la belleza está en el alma: los sentimientos, la sensibilidad. Es algo eterno, no tiene que ver con ninguna moda. No tiene que ver con lo lindo en apariencia, en lo físico.